Elecciones Presidenciales en el Perú

Este domingo 10 de abril se celebra la primera vuelta de las elecciones presidenciales en el Perú, uno de los procesos electorales más importantes en américa latina este año.  A continuación algunas reflexiones y lecciones que nos deja este proceso político y los últimos spots publicitarios de cierre de campaña de los diferentes candidatos. Ademas, consejos para vivir en directo las elecciones del domingo. (Anexo se ve la fotografía tomada con los diez candidatos presidenciales del Perú finalizado el último debate.)   

1. Hay que obedecer la legislación electoral y otras normas que rigen las contiendas políticas.

 

Las actuales elecciones presidenciales en el Perú se vieron afectadas por lo que el sociólogo Martín Tanaka denomina la incompetencia e improvisación de varias campañas políticas (El comercio, 26/3/2016). El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), órgano regulador de los comicios en Perú, encontró que dos de los principales candidatos Julio Guzmán y Cesar Acuña (en la foto) incumplieron algunas de las normas electorales y como resultado, fueron excluidos del proceso político. En el momento de ser sancionados, Julio Guzmán ocupaba en muchas encuestas el segundo puesto de popularidad y se perfilaba como el candidato con más opción para disputarle la presidencia a Keiko Fujimori en una posible segunda vuelta. En el caso de Cesar Acuña, las encuestas ya marcaban su caída en popularidad producto de otros cuestionamientos éticos, como acusaciones de plagio en su tesis doctoral y desvió de fondos de sus universidades para pagar gastos de su campaña. Pese a esto, en el momento de su exclusión el candidato ocupaba un cuarto lugar en la intención de voto, lo que le daba una posición todavía creíble para llegar a la segunda vuelta.

 

En términos generales, la exclusión de Guzmán se debió a no haber seguido algunas de las normas internas de su partido para la elección del candidato presidencial. En el caso de Acuña, su problema se originó cuando los noticieros lo filmaron ofreciendo abiertamente dinero a algunos de sus votantes en dos actos proselitistas. El partido Fuerza Popular que impulsa la candidatura de Keiko Fujimori también sufrió importantes sanciones, como la exclusión de su candidato a la vicepresidencia, Vladimiro Huaroc, a quien se filmó repartiendo botellas de agua y latas de atún en un evento partidista. Más aun, simples hechos como la presencia de un candidato en un programa de televisión donde se entregan premios o el participar en un acto proselitista, en una tarde soleada en la playa, donde se reparten "chelas heladas" (cervezas frías), han puesto en jaque a varias de las principales figuras políticas del Perú.  

Más allá de la frustración que se genera en millones de seguidores cuando su candidato es excluido y de las importantes pérdidas de dinero invertido en campañas inconclusas, la severidad de la JNE obedece al mandato de una importante franja de la población, que exige mayores estándares éticos en sus funcionarios públicos. Por supuesto, las principales críticas al JNE y al actuar tan severo con el que miden cualquier falta proviene de los mismos políticos, quienes acusan a esta organización de no juzgar a todos los candidatos con los mismos parámetros. En los últimos días similares cuestionamientos han tenido eco en algunos medios internacionales como The Economist, publicación que califica las elecciones en el Perú como una "farsa peligrosa." Sus defensores, por el contrario, comparan la función del JNE con los semáforos en rojo en el control del tráfico. Al multar a algunos conductores se genera el ejemplo para que otros cumplan con las normas de tránsito y adopten un comportamiento vial más responsable. El hecho de que no se multe a todos los infractores el primer día que se pone en práctica la norma, no significa que el mecanismo regulador no sea efectivo.   

 

Cabe indicar que la preocupación para mejorar los estándares éticos no ha sido solamente una labor del gobierno peruano. Por ejemplo, la sociedad ha propiciado que los canales de televisión produzcan programas como "El Valor de la Verdad" donde los políticos son interrogados con polígrafo sobre diferentes eventos de su vida. (Ver a la izquierda parte del programa con Cesar Acuña). En conclusión, más allá de lo valioso de estos y otros esfuerzos que conducen a mejorar la calidad de la clase política en el Perú, los equipos de campaña aprendieron durante esta elección, en ocasiones pagando un alto costo, que no se puede seguir tolerando las viejas costumbres políticas donde los candidatos se consideran por encima de las leyes. Sin duda este nuevo modelo peruano es digno de ser copiado por otras democracias de la región. 

2. No hay que olvidar quien tiene el poder en su partido.

 

El caso de Daniel Urresti, ex-candidato para la presidencia por el Partido Nacionalista (la organización política del presidente Ollanta Humala), nos muestra que en ocasiones el candidato no es quien tiene el poder dentro del partido. Los múltiples y repetidos errores de Urresti redujeron su apoyo electoral a un 2%, pese a que al inicio de la campaña recibió un claro espaldarazo de la dirigencia Nacionalista (ver foto de Nadine Heredia, primera dama del Perú, con Urresti a la derecha) y que el 20% de popularidad de que goza el presidente Humala no se vio reflejado en su candidato. 

 

Tomando en cuenta la incapacidad política del candidato, y frente a la gran posibilidad de que el Partido Nacionalista no alcanzara el 5% de los votos, el umbral mínimo que le permitiera continuar en la política, su Comité Ejecutivo Nacional se vio forzado a retirar la candidatura de Urresti, pese a las protestas del candidato y a su posterior renuncia a esta colectividad. Observando las últimas encuestas, por ejemplo, las publicadas por la empresa GFT y el Diario El Comercio, es claro entender el malestar del Palacio de Gobierno para con Urresti. Si él hubiera capitalizado ese 20% del apoyo al Nacionalismo, habría quedado detrás de Keiko Fujimori, (con el 37.1% de la intención de voto en esta encuesta) y se hubiera situado como el candidato del oficialismo en la segunda vuelta. En el análisis del discurso electoral de los candidatos de otros partidos, la dirigencia Nacionalista, encuentra que un gran número de sus opositores proponen continuar muchas de las políticas sociales adelantadas por la actual administración. La explicación desde Palacio para este fenómeno se basa en la popularidad que estas medidas tienen en sectores claves del electorado peruano. (En previa nota publicada en este blog, usted puede ver ejemplos de la baja calidad de la publicidad de Urresti.) 

 

 

 3. Hay que estar preparados para los problemas asociados con el crecimiento de una campaña (growing pains). 

 

 

La salida de los candidatos Guzmán y Acuña, generó un vacío político y la atención de los medios y del electorado se reorientó hacia otros candidatos. Según las últimas encuestas, los dos políticos más favorecidos con estas ausencias, han sido Pedro Pablo Kuczynski, líder de la agrupación "Peruanos por el Kambio" y la congresista Verónika Mendoza, candidata de la coalición de izquierda, Frente Amplio. La mayoría de los más recientes sondeos de opinión muestran un empate técnico por el segundo lugar entre estos dos candidatos. Todo parece indicar que la campaña de Verónika Mendoza que en principio estaba diseñada para proyectarla a futuro como una líder a nivel nacional, no estaba preparada para asumir el rol protagónico que hoy tiene. Por ejemplo, el Frente Amplio fue la única campaña presidencial importante que no envió representantes a uno de los programas claves de opinión "Sin Medias Tintas", una semana antes de las elecciones. Esta ausencia produjo que muchas críticas a la candidata, hechas por representantes de otros partidos políticos no fueran contestadas.

El tono agresivo con el que Verónika Mendoza reaccionó frente a la prensa cuando se le preguntó de una supuesta vinculación del papá con negocios en la minería ilegal, también revela que ella no estaba preparada para este tipo de ataques negativos. Frente a un posible escándalo, a pocos días de las elecciones, la alternativa aconsejable es ofrecerle a la prensa toda la cooperación posible para aclarar cualquier acusación. En cambio, la candidata respondió textualmente: "eso si yo no lo voy a permitir, métanse conmigo, la candidata soy yo, no se metan con mi familia, déjenos en paz, luego que viene, ¿se van a meter con mi esposo? ¿Con mis hijos?" En un contexto político como el peruano, donde familiares forman parte de las maquinarias políticas, tal vez no sea la mejor opción dar este tipo de respuestas prohibiéndole a la prensa que investiguen a la familia. Por último, considerando que muchos votantes en el Perú son críticos a las posturas de izquierda, especialmente aquellas asociadas al Chavismo y a la Revolución Bolivariana, la candidata con frecuencia desperdicia oportunidades para diferenciarse de esta visión política. Cada vez con mayor frecuencia, cuando los periodistas le preguntan sobre su afinidad con el Chavismo, ella responde que le gusta el "chavo del ocho." En este punto, tan importante para muchos electores y que es un blanco de ataque de sus competidores, Verónika Mendoza debería tener una respuesta seria, corta y consistente. Hay que recordar que así la pregunta sea muy repetitiva, el candidato siempre debe contestar pensando que muchos votantes están escuchando la respuesta por primera vez.  

 

 

 

4. Actuar "presidenciablemente" trae dividendos políticos.

 

Algo para destacar y que amerita un mayor estudio desde el mercadeo político es la forma como Keiko Fujimori ha logrado mantenerse en el primer lugar de las encuestas pese a los innumerables ataques recibidos. Parte de la respuesta puede estar en el estilo "presidenciable" de su comportamiento. Independientemente de que su actuar sea real o ficticio, su conducta se caracteriza por elementos como manejarse con decoro profesional, mostrar dignidad y respeto por las personas e instituciones, y evitar provocaciones, insultos y otras conductas agresivas. Un ejemplo de su actuar fue suspender la campaña el 5 de abril, día en que las fuerzas anti-fujimoristas salían a protestar a las calles, en repudio del auto-golpe que hace 24 años propició el entonces presidente Alberto Fujimori. Pese al costo político de parar por un día una campaña presidencial en vísperas de las elecciones, con este acto Keiko demostró su deseo de evitar conflictos. Otro actuar de la candidata fue la respuesta que le dio a los medios de prensa, después de que su opositor Pedro Pablo Kuczynski dijera que de ser él electo presidente, estaría a favor de que Alberto Fujimori pudiera cumplir el resto de su condena en la casa. En lugar de caer en esta trampa política que le puso Kuczynski y expresar apoyo a una medida que favorecería a su padre, Keiko se mostró respetuosa de la justicia al decir que estas decisiones debían ser tomadas por el poder judicial, no por los políticos. 

 

5. No todo ataque es efectivo.

Este punto se pudo observar durante el debate presidencial, en un intercambio entre los candidatos Fernando Olivera del Frente Esperanza y Alan García de Alianza Popular. Durante el intercambio Olivera lanzó una diatriba de acusaciones contra García, quien hábilmente las desestimó y se enfocó a explicarle a los votantes potenciales sus proyectos políticos (ver vídeo a la derecha). El buen manejo que hizo García frente a estos ataques implicó que muchos de los televidentes calificaran a García como el ganador de esta confrontación. Sin duda, una lectura sobre el uso de propaganda negativa, le hubiera permitido a Olivera utilizar de mejor forma gran parte de la información que tenía contra García. 

 

  

6. Desde la perspectiva del asesor político, no siempre el candidato que paga el mejor salario es el mejor. 

 

Uno de los chismes más sonados dentro de la comunidad de consultores políticos fue el jugoso contrato de 1.7 millones de dólares que obtuvo Luis Favre para brindarle asesoría en marketing y publicidad a Cesar Acuña. Al inicio de las actuales elecciones en el Perú, Favre era el consultor más cortejado por la clase política, ya que venía precedido de importantes victorias con Ollanta Humala (ganando la presidencia) y con Susana Villarán (evitando la revocatoria de la alcaldía de Lima). Inclusive dirigentes del partido Progresista en Colombia consideraron contratarlo en caso de que el proyecto de revocatoria contra el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, fuera exitoso. En el caso peruano, se reportó que Favre estuvo a punto de firmar con Kuczynski, pero no se llegó a un acuerdo económico. Al final, el trabajo que Favre le hizo a Acuña terminó bastante cuestionado, especialmente cuando él produjo un aviso publicitario que comparaba al político-empresario peruano con Martín Luther King. Este y otros desaciertos, que sin duda van a constituirse en clásicos del marketing político de la región, fueron atribuidos a la poca comunicación que existió entre el equipo de campaña de Acuña y Favre. (Si le interesa, puede ver el spot publicitario en una anterior nota sobre las elecciones en el Perú publicada el 12 de febrero en este blog.)

7. Ojo, cámaras hay por todas partes! 

 

La candidatura de Alfredo Barnechea, del partido Acción Popular, se vio inicialmente favorecida por la salida de Guzmán y Acuña, sin embargo actitudes que pueden ser interpretadas como clasistas, y que acervan las diferencias sociales que existen en el imaginario de algunos peruanos, entre "los Pitucos y los Cholos", hicieron que la campaña de Barnechea perdiera su momento y que en vez de hablar de las propuestas del candidato, se discutieran sus actitudes clasistas y de rechazo hacia el pueblo. La imagen del candidato viajando de ciudad en ciudad empujando a sus votantes y rechazando chicharrones, ponchos y sombreros muy seguramente se convirtió en la peor pesadilla para sus asesores.

Inmediatamente, otras campañas con buenos reflejos políticos, como la de Verónika Mendoza, hicieron notas en televisión donde la candidata mostraba con mucho cariño un cuarto donde atesoraba un gran número de sombreros, ponchos y otros regalitos que había recibido de simpatizantes.  

El caso Barnechea demuestra la importancia de que el equipo de campaña cuente con personas que acompañen al candidato y le ayuden a resolver estas situaciones incomodas. Por supuesto, la solución no está en que el candidato coma todo lo que le den y se ponga toda la ropa que le obsequien, sino que el equipo de campaña sepa manejar estas situaciones para evitar enviar un mensaje negativo a los votantes.

 

El caso de Barnechea contrasta con el de Pedro Pablo Kuczynski quien, en una actividad proselitista rumbo a un balneario en Arequipa, se encontró una señora que le quería regalar un pantalón de baño. En una actitud un poco arriesgada y sin duda "coqueta" de alguien de 78 años, el candidato se bajó los pantalones para mostrarle que ya llevaba un vestido de baño puesto. Este evento no solo fue celebrado por las personas presentes, sino que también dominó el ciclo noticioso del Perú durante las siguientes horas. La reacción de la gente hubiera sido muy diferente si el candidato simplemente rechaza el pantalón. En este caso el éxito de Kuczynski fue haber tratado a la señora como a una amiga de la familia. 

 

No sobra decir que muchos de los errores que cometen los candidatos en eventos públicos se deben a una mala planificación de los mismos. La tendencia de llenar la agenda para acercarse al mayor número posible de votantes hace que el candidato llegue más cansado y con estres a muchas reuniones. El equipo de campaña debe conocer muy bien las cualidades y defectos de su candidato, y crear situaciones públicas donde se capitalice el efecto positivo del encuentro entre el líder y sus posibles votantes. Por ejemplo, pre-estableciendo algunas medidas "diplomáticas" para evitar que el candidato sea monopolizado por un solo votante durante mucho tiempo.

 

Resultados esperados para el domingo y sus posibles consecuencias en una segunda vuelta electoral.

 

Según las últimas encuestas públicas en el Perú, se espera que Keiko Fujimori gane la primera vuelta con un apoyo que oscila entre el 41% y el 43.5% de los votos, aunque en los últimos días la campaña de Fuerza Popular ha hecho esfuerzos para superar el 50% de los votos y evitar una segunda vuelta. Esto incluye iniciar una confrontación más abierta contra el gobierno de Ollanta Humala y firmar un documento de compromiso con valores democráticos durante el último debate presidencial antes de las elecciones del domingo (ver vídeo).

 

En caso de que ningún candidato supere el 50% de los votos, se iría a una segunda vuelta entre las dos fuerzas políticas que reciban mayor apoyo. Esta segunda elección se llevaría a cabo el día 5 de junio. De ocurrir esto se considera que los dos candidatos más opcionados para competir contra Fujimori son Pedro Pablo Kuczynski de Peruanos por el Kambio y Verónika Mendoza del Frente Amplio. Debido a que el primero es un candidato de centro derecha y la segunda es una dirigente de izquierda, en teoría se considera que la base electoral de Keiko Fujimori podría crecer más fácilmente si su oponente fuera Verónika Mendoza. 

Las últimas encuestas publicadas antes de la veda de información previa a las elecciones (ver) concuerdan con esta teoría. Se observa que Fujimori tendría mejores posibilidades de ganarle a Mendoza que a Kuczynski, inclusive Ipsos va más allá dando a Kuczynski como ganador. Independientemente de Kuczynski o Mendoza, la segunda vuelta, como ocurrió en el año 2011, se caracterizará por la confrontación entre las fuerzas Fujimoristas y las anti-Fujimoristas. Con la anécdota que, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 2011, Keiko Fujimori recibió el apoyo de Kuczynski. 

 

Por supuesto a partir de este domingo 10 de abril en la noche, se empezará a desenredar la política de coaliciones que ya se viene tejiendo detrás de bambalinas. También se espera que al menos seis grupos políticos lleguen al congreso, y que el futuro presidente o presidenta requiera del apoyo de agrupaciones ajenas para adelantar su plan de gobierno. 

 

 

Publicidad de cierre de campaña

 

Toda buena campaña política tiene un ciclo publicitario en donde el mensaje va evolucionando desde la presentación del candidato hasta los esfuerzos finales para motivar al votante el día de las elecciones. Los siguientes son algunos de los spots publicitarios que salieron al aire en el cierre de campaña.

 

El primero que se reseña es el de Keiko Fujimori (Fuerza Popular), el cual muestra bastante consistencia en la forma y fondo con los anteriores utilizados durante todo el proceso electoral (ver anteriores spots en la nota de este blog de febrero 14). En todo el material publicitario de Keiko se encuentra gran consistencia en la forma y fondo del mensaje. Esto se puede observar en la música y símbolos que se utilizan. En este spot se dan razones aún más específicas para votar por su plan de gobierno: salud, seguridad, empleo, políticas para la juventud, infraestructura, educación y políticas para acceso al agua. Mi única crítica es que mientras la candidata en los debates y entrevistas está enfatizando los valores democráticos, en este aviso publicitario no se destacan. Todo haría pensar que el equipo asesor prefirió mantener la coherencia del mensaje, sobre aprovechar la oportunidad de expandirlo tratando de llegar a nuevos electores.

El spot publicitario de cierre de campaña de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) gira en torno a dos temas centrales, la peruanidad del candidato y la opción de cambio. El primer punto es muy importante porque Kuczynski viene siendo atacado por no ser peruano. El apellido, la fisonomía y el hecho de haber tenido una nacionalidad Estadounidense, a la cual ya renunció, son parte de la narrativa anti-PPK. También se destaca cómo su programa de gobierno es resumido en la letra de la música y es enfatizado en las cartulinas que las personas escriben. Se hace hincapié en temas como la seguridad, el agro, la cultura, la unidad, la paz, la infancia, el trabajo, la educación y el medio ambiente. En la confrontación entre la derecha de Keiko y la izquierda de Verónika, PPK intenta posicionarse como el candidato de centro, capaz de lograr la unidad entre Fujimoristas y anti-Fujimoristas. Es interesante observar como un candidato que nació en 1938 y que fue ex-ministro de Fernando Belaúnde Terry y de Alejandro Toledo, ahora se presenta como el candidato del cambio. Mi frase preferida del spot es que "no tiene arrugas de corrupción," una respuesta a sus detractores que lo critican por tráfico de influencias y por propiciar contratos desfavorables para el Perú en materia de explotaciones mineras.

 

La publicidad de fin de campaña de Verónika Mendoza del Frente Amplio enfatiza las características personales de liderazgo de la candidata. A diferencia de la racionalidad de las propuestas de otros candidatos, en esta publicidad se enfatizan las emociones y la relación de la candidata con la cultura (ritmo de trova cubana) y el pensamiento de izquierda. La canción "creo en ti" compuesta e interpretada por su compañero sentimental, Jorge Millones, se ha convertido en uno de los elementos centrales en todos los actos de cierre de campaña. Se pensaría que esta publicidad está más orientada a fortalecer las bases del voto de izquierda que a conquistar nuevos votantes independientes.    

 

La segunda publicidad de Verónika Mendoza, que se vio en la televisión peruana durante las últimas semanas, busca fortalecer su imagen como líder de izquierda. El spot consiste en el testimonio de una serie de políticos jóvenes de la izquierda latinoamericana, entre ellos Ángela Robledo de Colombia y Camila Vallejo de Chile quienes expresan que si fueran peruanos votarían por Verónika. Es difícil encontrarle sentido al objetivo electoral de este spot, primero porque Verónika no está compitiendo contra ningún otro candidato de izquierda importante, y segundo porque el electorado peruano en su mayoría es de centro derecha.

 

En conclusión, estos dos avisos publicitarios están más orientados al objetivo que inicialmente tenía la campaña, que era fortalecer a Verónika Mendoza como una figura de izquierda para una futura elección, que responder a las necesidades políticas de coyuntura, especialmente la urgencia de incrementar el apoyo de votantes independientes, que no son necesariamente de izquierda. 

Para el final de su campaña, Alfredo Barnechea, el candidato de Acción Popular, usa el mensaje publicitario "ahora te toca a ti" en diferentes contextos.  El siguiente spot publicitario enfatiza el aspecto educativo de la propuesta del candidato. Es interesante que no solo apoya uno de los programas sociales emblemáticos del actual gobierno, como es el de educación "Beca 18", sino que propone la ampliación del mismo, al programa "Beca 25." Esto refuerza lo antes mencionado sobre la popularidad de que gozan muchas de las políticas públicas sociales de la administración Humala. A diferencia de las propagandas de García, Fujimori y Kuczynski, presentadas en esta nota, donde se promueven varios temas programáticos, en los avisos de Barnechea, el mensaje se concentra en una sola temática como es el caso del énfasis en la educación. Por supuesto la efectividad de este tipo de anuncios depende, en parte, de la importancia que el electorado le de al tema publicitado.  

 

 

Es difícil analizar la publicidad de Alan García de Alianza Popular sin pensar en todos los problemas asociados a esta candidatura. Este es un momento en que la campaña de García viene nadando en contra de una fuerte corriente de opinión pública que busca renovación política y mira con desconfianza las figuras de los ex-presidentes García y Toledo. La propuesta del "producto" Alan García como un dirigente de experiencia, no ha tenido gran acogida fuera de las bases políticas de la Alianza Popular. El aviso publicitario es muy parecido a los de Fujimori y Kuczynski, con un hilo conductor basado en la música, símbolos alusivos al candidato y una serie de propuestas de su programa de gobierno, que incluyen: creación de un ministerio para la juventud, trabajo, educación, lucha contra el crimen, no al maltrato animal, titulación de tierras, políticas de agua, fomento al deporte, etc. 

 

 

Aunque la candidatura de Cesar Acuña fue excluida para la elección a la presidencia del Perú, su partido Alianza para el Progreso sigue compitiendo para el congreso y es uno de los que más presencia tiene en publicidad por televisión.  Pese a todos los errores cometidos en la campaña, Acuña se perfila como uno de los políticos más influyentes en la próxima administración del Perú.

 

 

 

Consejos para ver las elecciones del Domingo

 

Si usted también es un "Political Junkie" (alguien obsesionado con Política), seguro que va a querer vivir el proceso electoral lo más directamente posible. Para los que se encuentran fuera del Perú, la televisión peruana vía Internet ofrece excelentes opciones. Dos de los mejores canales que yo recomiendo son: Televisión Latina (www.latina.pe) y Televisión Panamericana (http://panamericana.pe/tvenvivo). También, emisoras de radio como RPP permiten seguir las elecciones de cerca, por ejemplo, esta emisora tiene una cámara web que deja ver lo que esta ocurriendo en la cabina de transmisión de la radio. (http://rpp.pe/cabinaenvivo). El horario de los comicios va de las 8 am hasta la 5 pm hora del Perú. 

 

 

 

 

 

 

 

 

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© 2016 Creado por Mauricio Florez Morris

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